lunes, enero 29, 2007

Irresolución

La gente, parada frente a latas y latas de aceitunas, hace un paneo rápido, vuelve sobre ellas por si las moscas e invariablemente elige las rellenas de anchoa.

Nadie sabe muy bien por qué sucede, no hay estudios serios al respecto, pero está ahí, pasa.

Al llegar a casa, supongamos que ella, supongamos que él, prepara la picada y acomoda con esmero la mesa para que las aceitunas estén equidistantes. Los invitados llegan, se saludan, preguntan por la nena que duerme o la prima fácil y jajá y se sientan.

Ella o él no tarda mucho y dice "uy, prueben esas que tienen anchoa adentro". La gente prueba, todos asienten.

Al rato, alguien deja de masticar y expone "mm... tienen así como un gustito, no sé..." y otro "sí, como algo raro..." y aquel "ssé, ojo, están buenas, pero...".

Desgraciadamente, llegado este punto, nadie cae en la cuenta o se anima a decirlo, que ese gusto raro, ese no se qué, es la anchoa de mierda desquiciando a la aceituna.

Y la chusma repite.

5 Comments:

Blogger Ana C. said...

1. Bien la vuelta.

2. Discrepo. Las aceitunas con gusto a anchoa son deliciosas. Pero sobre gustos no hay nada escrito.

(¿vio el "para gustos, los colores" que se usa en España? ¿no es simpático?)

1:47 PM  
Blogger Nikka said...

Ambos de regreso...será el apocalipsis? (y sí, me gusta con todas las i latinas)

Usted ha hecho justicia con este post.

C&P

9:31 PM  
Blogger jose said...

¿Y qué me contás de los churros rellenos?

11:57 PM  
Blogger fffffff said...

escribime anchoa, mandame tu tel.

3:00 AM  
Blogger Isil said...

Aguanten!

6:49 PM  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home